Pocos saben que el papa León XIII tuvo una visión donde vio cómo “el demonio” se incrustaría en la humanidad en los siguientes cien años (estamos en dicho tiempo). Para la kabbalah, la figura del satán se define como el “oponente”, aquella inteligencia que conoce nuestros lados oscuros y busca corrompernos.
Javier Wolcoff, ex profesor de Kabbalah, ahora difunde “El Juego”, un concepto que en síntesis nos dice que vivimos en un simulador, pero no todos son jugadores. Los creadores del juego son Mikael, conocido como el Arcángel Miguel y el Satán. Esta información pueda que resuene en ustedes o no, pero todo juego tiene oponentes, pero en un principio debemos conocer las reglas del mismo, de lo contrario no podríamos jugarlo.
Por un lado se habla del despertar masivo, pero por otro lado, vemos un mundo en caos. La maldad es parte del juego del satán, pero su mayor fortaleza está en la ambiguedad y allí nos está ganando con creces. La Kabbalah busca que nos alimentemos del Árbol de la Vida, pero en realidad nos alimentamos del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, ya que ponemos el bien en el lado del mal y el mal en el lado del bien, y eso está más claro que nunca. Deben verlo y discernirlo ustedes mismos, ponerme a listarles hará que me funen. Solo mencionaré la tan conocida Agenda 2030 que está intentando que normalicemos géneros que no existen, sexualizar a los niños, fomentar un feminismo que curiosamente busca que mujeres se comporten como hombres, en fin.
Les recomiendo los libros “Las Estrategias del Satán” de Mario Sabán y “El Satán, una Autoobiografía”, de Yehuda Berg. Lo importante es reconocer cómo se comporta en nosotros mismos. Tengo algunos ejemplares de las Estrategias del Satán para los interesados.
De igual modo, les dejo la oración del papa León XIII para estos tiempos para quienes deseen revisarlo. La célebre oración de protección del Papa León XIII es la Oración a San Miguel Arcángel, compuesta en 1884 para defender a la Iglesia de las asechanzas del demonio. Es un ruego poderoso para combatir el mal y proteger las almas, a menudo rezada tras la misa, pero que dejó de practicarse.
Oración a San Miguel Arcángel (Versión Tradicional)
“San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, Príncipe de la Milicia Celestial,
con el poder que Dios te ha conferido,
arroja al infierno a Satanás,
y a los demás espíritus malignos
que vagan por el mundo para la perdición de las almas.
Amén.”