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Hanna Karina Sandoval

Tradiciones Herméticas

Ser Fiel a Uno Mismo

Lamento no haber escrito en las últimas semanas, estuve de viaje y retiro interior.

manosEl tema que quiero hablar es acerca de la fidelidad hacia uno mismo y cómo por ley de la correspondencia, vibración y de causalidad obtenemos exactamente lo que estamos proyectando.

En algún momento de mi vida sufrí una infidelidad del que fue mi esposo. En aquel momento, obvio está, uno asume el papel de víctima y se lamenta de la mala suerte que uno puede tener, pero ya con mayor consciencia sabemos que no hay mala suerte alguna.

Cuando uno sufre una infidelidad de una persona, es porque no se está siendo fiel a uno mismo, y es lo que recibimos por causa-efecto. ¿por qué entonces no era fiel a mi misma? Porque el matrimonio para mí era algo aprendido, pensaba como muchas mujeres siguen pensando hasta hoy que se tienen que casar a cierta edad, de hecho me casé a los 27 años muy “apurada” pensando que se me iba el tren. La persona con la que estaba era un buen tipo y me quería bastante, sin embargo, mi afecto era más que nada filial, de amigo, un amor de compañero, más allá de una pareja, sinceramente no tenía idea de lo que era el amor de pareja.

Esta situación sin duda genera mucha infelicidad, ya que no podía corresponder espontáneamente a un verdadero amor de pareja, y hoy comparto lo que plantea Walter Risso, que se divide en Eros (deseo), filia (amistad, compañerismo) y Ágape (Amor incondicional). Yo no tenía problemas con los dos últimos, podía ser una buena amiga, muy leal, incluso adoptaba posturas más bien maternales, guiando el camino como si fuera mi hijo, y muy en el fondo, a pesar de tener el control de la situación, esto no me gustaba nada, no estaba siendo fiel a mi misma.

No puedo lamentarme al respecto ya que aquellas situaciones fueron para mí aperturadoras de consciencia. Tanto la persona que no ama como la que no se siente amada son igual de infelices, pero la fuerza del sistema de creencia de aquel entonces, donde el matrimonio era para siempre, era muy fuerte, y lo más fácil para el ser humano es el autoengaño, convencerse que las cosas están bien, que eres afortunada por tener a alguien que te ame, es allí cuando las adicciones pueden acentuarse, ya que “ayudan” a sedar el dolor que uno no quiere ver.

Cuando finalmente me enteré de la infidelidad me sentía perdida ya que todo un sistema cayó cual edificio derrumbado, era volver a empezar: siete años de relación incluyendo dos años de matrimonio, ya por cumplir treinta años y sintiéndome totalmente vieja.  El gran acierto que tuve fue que sabía que requería ayuda, así que busqué una psicóloga y también me dediqué a hacer cosas que nunca hice en mis veintes. Esta etapa duró hasta los 33 años donde ya tomé mayor consciencia y comencé en el rumbo espiritual, a encontrar las respuestas dentro de mí y ya no tanto fuera, donde me preocupaba en bajar de peso, en ir a bares y sentirme bonita.

Aquel patrón donde atraía a personas emocionalmente dependientes a las cuales debía solucionarles su vida continuó. Como siempre, buenas personas que me querían y el autoengaño, la diferencia estuvo en que supe parar ambas relaciones, una después de dos años y la otra casi igual. Desde aquel momento me dije a mi misma que iba a estar sola un buen tiempo porque dicho patrón ya no debía manifestarse, que si eso sucede es porque yo lo estoy atrayendo, no se trata de la mala suerte. Y en mi camino espiritual opté por el celibato, el cual no quería experimentar y rechacé la idea que me planteaba mi voz interior, es decir Ares (representado por mi ego) y Morlah (mi ser superior) otra vez en conflicto, y es que puede sonar totalmente pastrulo hacer eso, pero luego de tres años de celibato, entiendo el propósito, no quiero entrar en detalles espirituales porque esta es una elección personal y no pretendo que nadie la siga, a mi me funciona para mi misión de vida. Por supuesto que no será para siempre, y el día que decida romperlo seré 100% fiel a mi misma.

En mi ejemplo hay un caso de autoengaño, de arraigo a un viejo sistema de creencia que me hacía permanecer en una relación donde no era plena a pesar de tener a buenos compañeros, pero eso no es suficiente y no es egoísmo. Hay otros casos de otro tipo que es a la inversa, donde la mujer se desvive por el hombre, intentando complacerlo en todo a costa suya, practicando una falso concepto de sacrificio que muchos tienen implantados, esto se conoce como “Complejo de Wendy”, donde mujeres u hombres están con una pareja “Peter Pan” que se niega a madurar, de hecho al asumir posiciones maternales también caí en ello. El hecho es que una pareja no es un hijo y no solo es un amigo, también es un amante y aprendí que la parte sexual es sumamente importante y el placer no está negado a las personas espirituales. Pero involucrarse únicamente ante una compatibilidad sexual tampoco es suficiente (también lo experimenté), eso es lo más básico. Así que les recomiendo leer a Walter Riso que escribe al respecto.

Eros, filia y Ágape, no hay otra. Ser fieles a nosotros mismos para que el mundo no nos muestre una infidelidad externa. Ser celosos, posesivos, manipuladores, etc., no es ser fiel a uno mismo, porque no creemos en nosotros. Una pareja madura y consciente, deja volar a la otra, se apoya mutuamente, hay mutuo deseo y no se busca por necesidad o para cubrir vacíos. Ser fiel a uno mismo implica amarse tal cual uno es y no buscar en el otro lo que no puedo aceptar en mí. Ser uno mismo sin seguir a otros referentes es lo que amplía nuestro campo electromagnético. Somos únicos, así que no tenemos que seguir ni imitar a nadie.