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Hanna Karina Sandoval

Tradiciones Herméticas

Nadie Sabe para Quién Trabaja

canalizarEste artículo nace luego de una serie de experiencias vividas en carne propia y también observando diversos casos de personas cercanas y no cercanas, todas en busca de una trascendencia espiritual. Con este artículo no intento ofender a nadie, sólo intento dar un panorama que vale la pena considerar.

Las canalizaciones están “de moda”. La canalización es una capacidad innata del ser humano, por lo que no hay que sentirse “especial” si se está teniendo esta experiencia. Ser canal implica ser un medio, un vehículo para recibir mensajes de distintas entidades que están en otras dimensiones. Cuando hablamos de “mediumnidad”, por lo general nos referimos a personas que se comunican con seres que han abandonado su cuerpo físico, llámense seres en tránsito, desencarnados o simplemente “fantasmas”. Estos seres están en una vibración menor por lo que no han podido partir a la luz estancándose en apegos materiales, emocionales o de cualquier tipo, a quienes lejos de repudiar, hay que ayudar a partir.

Otros seres “canalizables”, son los elementales conocidos como hadas, duendes, elfos, etc, estos seres se encuentran en la cuarta dimensión, por consiguiente aún no han trascendido la dualidad. Esto no quiere decir que no haya que comunicarse con ellos, pero si tener en cuenta el mensaje que nos quieren dar. En la canalización se requiere mucho discernimiento y resonancia con el corazón. Podemos leer un mensaje de un canalizador muy respetado y con muy buena reputación, sin embargo el mensaje no llega a nosotros, entonces ese mensaje simplemente no es para nosotros.

Muchas personas canalizan arcángeles o a los propios guías espirituales conocidos como los ángeles de la guarda, seres de mayor vibración, también conocidos como “ultra terrestres” o los “helel”, del universo mental. Otras personas canalizan a la propia Madre Tierra Gaia o a los hermanos mayores extraterrestres. Mi experiencia con las canalizaciones comenzó cuando estaba atenta a los mensajes recibidos por los “antena”. Como toda persona que recién comienza, andaba muy confundida con todo ello, y en más de una ocasión cedí el poder al aceptar mensajes que realmente no resonaban con mi corazón, pero era parte del proceso de aprendizaje.

Por otro lado también me di cuenta que muchas personas, especialmente a las que se les llama “antenas”, canalizan de una manera sumamente mental, y hoy más lo relaciono a una capacidad psíquica que está más relacionada a la telepatía, que es una manera distinta de canalizar.

Las canalizaciones no tienen un “idioma”, es por ello que no se trata de un dictado, son una serie de certezas que se plasman en un papel, en una pintura o en una sinfonía. En este tipo de canalización está involucrado el corazón, es decir, se logra a través de la inspiración, que significa “recibir el aliento de Dios”, que se manifiesta a través del espíritu dentro de nosotros. En ese instante tenemos conexión directa con Dios, con la fuente, quien está experimentando a través de nosotros. Particularmente los mensajes que provienen de este medio llegan a mi corazón conmoviéndolo, a comparación de un mensaje telépata, pero ojo, no tengo afán de criticar este tipo de mensajes, pienso que todos son necesarios y cumplen un propósito, pero hay que tener en cuenta siempre la vibración del mensaje.

He conocido grandes canales, que han pasado por mi Curso para Aprender a Canalizar, pero a decir verdad, estas personas tienen mayores dificultades para discernir los mensajes, y al tener los canales superiores aperturados, están propensos a sintonizar con seres de vibraciones no tan altas, que al principio pueden parecer de mucha luz, pero salen con mensajes duales que siguen promoviendo la separación: “Guerrero de la luz”, “Luchar contra la oscuridad”, “Eres especial”, etc. Un mensaje de un ser de luz nunca anda en la lucha, no predice el futuro ni nos dice qué hacer, puesto que hemos venido a experimentar y ellos son sólo guías que nos acompañan pero no intervienen.

Los hermanos mayores extraterrestres están recuperando aspectos que han perdido en su proceso a través de nosotros, como la sensibilidad, por eso que ellos no suelen ser “cariñosos”, son realmente prácticos y les importa el “bien mayor”. Los mensajes provenientes de hermanos mayores suelen darse a “contactados” y suelen darse por telepatía. Estas personas no necesariamente tienen aperturados todos sus chakras, pero si los chakras superiores, siendo personas psíquicas, pero como dije, al ser todos los seres humanos vulnerables, duales y no podemos estar en “estado zen” las 24 horas del día, es posible sintonizar con mensajes duales y separatistas, pero eso les pasa a todos, es por ello que es recomendable pedir confirmación, pero especialmente sentir el mensaje con el corazón.

Otro tipo de seres que es muy común leer canalizaciones son los llamados “maestros ascendidos”, que tuvieron experiencia humana y ya se “graduaron” de la escuela y ahora nos asisten con sus mensajes positivos y reconfortantes. Al igual que los demás casos hay que tener mucho discernimiento, puesto que hay muchos seres que se hacen pasar por Jesús, la Madre María y otros maestros.

A decir verdad también se pueden canalizar “formas pensamiento” de la conciencia colectiva, y esto es realmente peligroso. Muchos pensamientos negativos, pesimistas, de desesperanza, pueden venir a nosotros y en realidad no nos pertenecen, esto es algo sumamente común y casi nadie se percata de esto. Muchas personas hasta llegan al suicidio por estos pensamientos depresivos y no saben que están canalizando a estos egregores. Muchos de estos seres se dedican a componer música metal, se suelen vestir de negro o escriben cosas negativas y no hay que rechazarlos, están haciendo una labor anónima de mucho sacrificio, son como “esponjas” de densidad humana.

Con el paso del tiempo y adquiriendo experiencia, voy aprendiendo a discernir cuándo los pensamientos no provienen de mí, todo eso ha sido un proceso, por eso siento ayudar a aquellas personas que están pasando por eso. Esas personas suelen caer en adicciones, dejándose manipular por “voces” que no son suyas y se alimentan de emociones densas. Yo no podría escribir sobre esto sino lo hubiera experimentado. Ahora, que tengo mayor experiencia, también puedo escuchar a un ser de oscuridad, siempre y cuando no me imponga las reglas de juego. Realmente se puede aprender mucho de ellos, pero en momentos determinados, especialmente los que tienen llaves del inframundo, adonde hay que acceder algunas veces con ciertos permisos. No es necesario comprender esto, esto es mi misión de vida y yo lo acepto porque para eso vine. Me encantan los seres de luz, especialmente el amor que emanan y que no se puede expresar con palabras, simplemente te llenas de un júbilo y plenitud indescriptibles.

Muchas personas “no saben para quién trabajan”, he pasado por eso, y es parte del proceso. Si ahora decido hacerlo es totalmente consciente, puesto que hay que asumir responsabilidades. No hago pactos ni con ángeles, ni con demonios, ni con elementales. He decidido vivir mi cielo y mi infierno, a mi manera, y cuando necesito un consejo, lo pido a seres de este plano y otros, y ya decido si lo tomo o no.

Mi regla básica de canalización es aumentar vibraciones dentro y fuera de mí y tomarme un tiempo para armonizarme y equilibrarme. A menos que sea algo apremiante o un “mensaje urgente”, jamás canalizo en lugares densos, y mucho menos con efecto de algún estimulante como el alcohol, ya que por experiencia, nos volvemos muy manipulables, y es por ello que decidí dejarlo del todo. De igual modo, cerca a personas con estados alterados de conciencia. Gajes del oficio.